todo vibra

En su inherente afán de explicar lo inexplicable y encontrar el conocimiento en las ciencias, la naturaleza o la numerología, el hombre ha encontrado una constante: todo vibra.

El de la vibración fue uno de los siete principios planteados por el hermetismo para explicar el mundo. El axioma Nada está inmóvil. Todo se mueve. Todo vibra está escrito en el Kybalión, un documento del siglo XIX.

Es sorprendente que esa afirmación surgiera tanto tiempo antes de la introducción del concepto de vibración, que Max Planck propuso hasta el siglo XX para explicar la radiación magnética emitida por un cuerpo negro. Posteriormente, la Cuántica dio cuenta de la importancia de la vibración de los contextos moleculares. 

En el siglo XX, los físicos descubrieron que la materia es, en realidad, energía. Como un elemento más del universo, las personas, junto con los árboles, las plantas, las flores, las constelaciones, los átomos, los muebles, los animales, las piedras, el mar, las montañas, el aire, los colores e incluso los lugares emiten energía. Por lo tanto, también tienen una frecuencia vibratoria que no vemos, pero que sí percibimos y nos afecta constantemente.

Albert Einstein decía que “todo en la vida es vibración”. Cada átomo y cada molécula oscilan; entonces, tienen vibraciones que se miden en frecuencias. Estamos rodeados de las ondas y frecuencias que emite el entorno. Lo mismo pasa con las palabras y los números.

Si observáramos cualquier objeto sólido con un microscopio muy potente, comprobaríamos que, en lo más ínfimo de su estructura, la mayoría de las cosas no son materia sino ¡vacío! Ese vacío es energía. Y esa energía vibra y tiene una frecuencia.

Pitágoras decía que la naturaleza estaba regida por leyes. Lo que había que hacer era estudiarla para comprenderla y describir las leyes que subyacían. ¿Quieres conocer más sobre cómo funciona la vibración? Busca nuestros otros contenidos de numerología.

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