Madurez

¿Porqué me cuesta tanto lograr lo que quiero en la vida?

El principio del Número de la Madurez se relaciona con aquellas cualidades, habilidades o metas que más demoramos en obtener o desarrollar en nuestra vida, se le reconoce como la recompensa que se alcanzará con el ejercicio de nuestra voluntad y fortaleza de carácter. Aquellos que no estén listos o dispuestos a luchar por esta conquista no la obtendrán.

Sugiere el tiempo en el que la determinación de nuestra seguridad personal tendrá la capacidad de provocar los cambios que se nos escaparon en el pasado, impulsándonos para poner en práctica finalmente acciones dirigidas a cumplir las metas y objetivos que hemos venido anhelado por muchos años.

Este principio nos señala lo que habremos de explorar y conquistar después de la primer mitad de nuestra vida, generalmente se activa entre los 45 y 50 años de edad.

Conquistar la energía del número de la Madurez   será una elección personal, el decidir hacer el esfuerzo que implica alcanzar esta vibración abrirá  panoramas nuevos y trascendentales, inspirando en nuestra vida finalmente un profundo sentimiento de logro, seguridad propia y dirección.

Esta vibración despierta  potencialidades aún no ejercitadas , que aumentarán nuestro repertorio de habilidades y fortalezas, ya no estaremos limitados para enfrentarnos a la vida en esas áreas en particular que se nos escaparon de las manos en la primera mitad de nuestra vida, como:

    • Estabilidad emocional,
    • Seguridad económica,
    • El ejercicio de nuestra libertad,
    • Independencia e individualidad,
    • Cimientos sólidos y echar raíces profundas,
    • Luchar por nuestro propio proyecto de vida,
    • Reconocimiento y brillo personal.
    • La capacidad de expresar nuestras ideas sin limitaciones o condiciones

Este período nos trae la gran oportunidad para crecer y dejar de mentirnos más a nosotros mismos, ni culpar a los otros, por lo que nos pasa directamente.

Por supuesto, esto puede suponer situaciones difíciles, duras y a veces incomprensibles, si nos rehusamos a encontrar “la oportunidad para materializar nuestros sueños”.

Si ya has llegado a la edad de 45 o 50 años y simplemente te encuentras en la situación de no sentirte feliz, ni satisfecho, entonces es hora de conectar con tu número de la madurez y averiguar de qué se trata.

Aprovecha esta energía para investigar en tu interior y conectar con tu poder personal dejando de lado las excusas cómo: la crisis, no tengo dinero, estoy gorda/o, no tengo pareja, mi pareja no me comprende, no le caigo bien a mi jefe, a mis padres jamás les daré gusto en nada, etc.

Conecta con tu alma y enfócate en contestar las preguntas correctas: ¿Qué quiero? y ¿Qué necesito “YO”?. Ahora en este momento de mi vida para estar feliz.