Significado del nombre

Parte de la información más importante que obtenemos de una análisis numerológico, se basa en la fecha de nacimiento de una persona, con esta se establecen sus características y potencialidades, así como sus debilidades y puntos negativos y se define su camino y misión en la vida, Sin embargo, resulta confuso entender porque encontramos personas que nacieron el mismo día que son totalmente diferentes.

Esto puede radicar en varios factores, uno es identificar en que polaridad (positiva o negativa) están vibrando los números del cuadro numerológico del nativo y en que medio ambiente creció el nativo. Pero lo que determina esta gran diferencia es El nombre completo, con el que fue registrada la persona, el que aparece en su acta o certificado de nacimiento. Será este nombre y no con él nos guste que nos llamen o nombren las demás personas, el que hará que nos diferenciemos los unos de los otros.

Sin embargo esa diferencia no reside solo en la ortografía o en la fonética o ni siquiera en la misma raíz de las palabras por lo que: Carla y Karla, Marta y Martha, Jessica y Jesica, Javier y Xavier, etc. podrán tener la misma etimología pero la vibración numerológica que emiten cada uno de estos nombres será muy diferente.

Así entonces cada combinación de letras incluidas en un nombre nos dará diferentes vibraciones que determinarán diferentes caminos de vida para cada individuo, la simple modificación de una letra nos estará contando una historia totalmente diferente.

Numerologia del nombre

Tomando en cuenta esto será importante revisar más que la etimología, su estética o incluso la ortografía de un nombre, cuál es su valor numerológico y así poder descifrar las cualidades que este sistema de símbolos dará a la persona.

¿Qué hay detrás de cada letra de nuestro nombre?

Lo que hay detrás de cada letra de un nombre es un número, pero en este caso no representa una cantidad sino una cualidad.


Este significado ha sido pasado de maestro a discípulo de generación a generación desde el principio de los tiempos, en la antigüedad los escribas y sabios insertaron en los textos sagrados “claves” igualmente relacionadas con los números, en este caso para transmitir ciertos mensajes ocultos. Esta práctica se denomina gematría, que era una disciplina tradicional que interpretaba de forma simbólica las palabras a partir del valor numérico de sus letras, ya fueran hebreas o griegas. En ambos casos era posible traducir las palabras a números, e interpretar estos de manera simbólica, y viceversa.

Según Pitágoras cada palabra vibra conforme a un número, y esto le da un significado interno y particular, el unir y comprender correctamente el código de letras y él de números, permite ligarnos estrechamente a la inteligencia universal, Pitágoras decía:

“los seres humanos estamos condicionados por una básica serie de vibraciones que se ponen en activo cuando respiramos por primera vez”.

Gracias al código número-letra empleado desde tiempos remotos, vamos descubriendo aquello que cada individuo en particular a escogido para alcanzar determinados objetivos en su vida.

En cuanto al nombre, muchos numerólogos emplean el nombre del acta o certificado de nacimiento de la persona. Ellos creen que el recién nacido elige su nombre y se lo comunica a sus padres. Por dicho motivo, el nombre natalicio es el más importante, sobrepasando a los nombres de matrimonio (en los países donde la mujer cambia el apellido por el del marido), apodos u otros nombres que se van adquiriendo a medida que la persona va creciendo.

Los nombres son especialmente sensibles a este estudio porque además de que es algo que llevamos para toda la vida, se utiliza constantemente. Todos los días nos nombran varias veces y eso puede generarnos mucha ansiedad si nuestro nombre no nos gusta y no encaja con nuestra personalidad, o proporcionarnos bienestar y satisfacción si llevamos el nombre adecuado a nuestra forma de ser.

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